DEVOLUCIONES Y REBAJAS

 

Estas Navidades he comprado todos los regalos en Internet y algunos de mis familiares, pasado Reyes, han querido cambiarlos pero les han puesto problemas o se han negado ¿qué puedo hacer para solucionarlo? ¿tienen razón? ¿Dónde puedo quejarme?

 

Me temo que tienes poco o nada que hacer si han pasado más de 7 días desde la fecha en que tu o tus familiares (si hiciste que se los mandaran directamente) recibisteis los regalos. Así que no tienes otra solución que quedarte con los regalos o intercambiarlos entre los familiares insatisfechos.

 

La Directiva de Venta a Distancia y la Ley de Comercio Minorista sólo permiten al comprador rescindir los contratos realizados a distancia y devolver lo comprado en un plazo de siete días desde la recepción del producto que ha encargado; eso sí, sin penalización alguna y sin tener que justificar las causas de la devolución. Para tu tranquilidad y la de los amigos desagradecidos, no se pueden devolver los productos que puedan ser reproducidos fácilmente, como los discos compactos de música, los videos o programas de ordenador. Crisol.com permite la devolución de libros, discos, vídeos y productos multimedia siempre que el precinto de los mismos esté intacto.

 

Si hubieras esperado a última hora del día de Reyes para comprar los regalos, aún tendrías suerte y podrías devolverlos en el plazo de 7 días,  si bien no te devolverán los gastos de envío y habrás de pagar el coste de transporte de la devolución, indemnizarles por desperfectos o pagar un porte con seguro de desperfectos. Este es el caso de la página queprecio.com, que exige la devolución con portes pagados y asegurados previa llamada telefónica.

 

¿Hay diferencias entre pedir la devolución a una tienda virtual española o a una americana?

 

Por lo pronto, en EEUU la compra por catálogo, antecedente inmediato de las compras por Internet, funciona desde la conquista del Oeste a diferencia de lo que ocurre en Europa, en donde nos gusta probarnos la ropa antes de comprarla.

 

Otro detalle: el plazo de devolución es mucho más amplio en EEUU (30 días) que en Europa (al menos 7 días, dice la Directiva de Venta a Distancia). Esta mayor tradición se traduce en una mayor comprensión de las devoluciones de regalos en épocas navideñas. Amazon.com, por poner un ejemplo, permite la devolución hasta el 31 de enero de 2001 de los productos comprados entre el 15 de noviembre y el 31 de diciembre.

 

¿Tengo que hacer directamente yo la devolución o lo puede hacer la persona a quien le hice el regalo?

 

Comprar por catálogo o por Internet, que a veces viene a ser lo mismo, no es como hacerlo en un centro comercial al que acudes con una falda, su etiqueta colgando y la factura y te la cambian sin problemas. En la venta a distancia, ni el comprador ni el vendedor se ven nunca las caras, con lo que las medidas de seguridad se extreman. No hay ninguna norma que impida a las empresas exigir que sea el propio comprador quien efectúe la devolución. De hecho, en la legislación española sólo se reconoce el derecho de "arrepentimiento" al comprador.

 

En la página Todotoys.com, por ejemplo, se exige para obtener la devolución, aparte de que se cumplan los plazos, que se facilite la siguiente información: nombre y dirección de e-mail con el que se efectúo la compra; número y fecha de pedido; nombre y valor de los productos comprados; razón de la devolución (recordemos que no hay porqué darla); lugar y horario de recogida del producto a devolver y los datos de la cuenta bancaria -si se compró por transferencia- para hacer la devolución.

 

Si se quiere devolver los juguetes comprados hay que recordar a quien recibió el pedido que guarde el albarán de entrega. Esto es especialmente importante si, para evitarnos la angustia de las compras en calles abarrotadas de familias y carteristas, hemos pedido que la tienda envíe el regalo directamente a la persona a quien se lo compramos. Será ésta quien reciba un albarán sin precio y quien habrá de guardarla para posteriores devoluciones.

 

No quiero que me devuelvan el dinero, sino que me lo cambien por otra cosa, pero no hay manera de que lo hagan ¿es legal?

 

En las normas que regulan la venta a distancia on-line no se establece la obligación del vendedor de cambiar un producto por otro de precio similar, sino la obligación de devolver el dinero, menos los gastos de envío. Sólo cambian un producto por otro en el caso de que hayan cometido un error en la remisión del que pedimos, o en caso de que esté defectuoso.

 

Es perfectamente legal, pues, que se nieguen a cambiarlo: habrás de reinvertir el dinero en otro producto, recordando que los gastos de envío no te los devuelven.

 

Los juguetes de mis sobrinos llegaron destrozados ¿tienen obligación de cambiármelos por otros?

 

Dependiendo de la web y si el defecto es de fabricación o de transporte, conseguiremos que nos los cambien por otros en perfectas condiciones, o no. Si nos metemos en discusiones, tendremos suerte si nos devuelven el precio de los juguetes, ya que siempre el cibercomercio puede argüir que el destrozo se produjo en el transporte o que fueron nuestros sobrinos los que se tiraron en bomba sobre las cajas. Siempre es conveniente ver las condiciones de la empresa de transporte por si está asegurado e, incluso, negarse a recibirlos en esas condiciones.

 

Aunque el derecho de arrepentimiento no necesita causa para justificar la devolución, es habitual que se exija para efectuar la misma que los productos se encuentren "en perfectas condiciones, en su embalaje original y sin desprecintar, ni utilizar" como dice la página de todotoys.com.

 

Algunas tiendas, como Crisol, admiten siempre la devolución de productos defectuosos y envíos erróneos, haciéndose cargo de los gastos de envío, siempre que se comunique en el plazo de 7 días desde la recepción.

 

Si el site tiene su domicilio en España, y, finalmente, no da su brazo a torcer, el arbitraje de consumo es una buena solución para este tipo de situaciones.

 

La tienda virtual donde compré los regalos ha quebrado. Algunos han llegado y otros los querría devolver pero no consigo ponerme en contacto con ellos ¿qué puedo hacer?

 

Me temo que poca cosa. No es que no haya mecanismos legales para defenderse ante las situaciones de insolvencia definitiva de una empresa (eso es una quiebra), sino que no tienen sentido cuando las reclamaciones son de una cantidad tan pequeña, en comparación con las deudas que lleva a una empresa a quebrar. Hay que puntualizar que la quiebra busca la liquidación ordenada de la empresa, mientras que si se tratase de una suspensión de pagos, en principio, no se pretende la liquidación la empresa sino "dejar de pagar" por el tiempo necesario para recuperarse y continuar (insolvencia provisional).

 

Si, efectivamente, ha presentado o le han pedido la quiebra, el sitio estará intervenido judicialmente y será liquidado. El juzgado nombrará los comisarios de la quiebra que serán, a tus efectos, los "portavoces de la empresa". Si hay alguna manera de ponerte en contacto con ellos a través de la web y solucionar tu problema, hazlo. Si no, ponte a la cola.

 

¿Hay rebajas en Internet? ¿Tienen que cumplir las mismas normas de las tiendas a pie de calle?

 

La verdad es que todo el mundo dice que el comercio electrónico se basa en vender más barato que en las tiendas y en hacer promociones tipo dos por uno o descuentos durante todo el año. Así que a nadie parece habérsele pasado por la cabeza que en rebajas, el comercio tradicional puede ser más interesante que el virtual, aunque productos como los libros (excepto los de texto) tienen un precio fijo y no pueden hacerse rebajas superiores a un 5%.

 

La ley de comercio minorista española, donde se regulan las rebajas, los saldos y las ventas de promoción, no establece ninguna limitación en cuanto a rebajar los productos que se venden por Internet, aunque la propia dinámica legal de las rebajas complica bastante la cuestión. Son las Comunidades Autónomas las competentes para fijan las fechas y condiciones de las rebajas, y tanto las unas como las otras pueden no coincidir totalmente, así que el primer problema sería establecer las fechas de las rebajas de la tienda virtual, si donde tenga la tienda o donde viva el consumidor.